martes, 6 de septiembre de 2011

Exégetas del Verbo


LECTURA de ROSA IGLESIAS



Llevo tiempo llamándote
con una palabra oscura,
con un peso de azucenas
rebrotadas en la herida
del santo infierno que custodio;
te he saqueado de la cueva oclusa
la secreta sinrazón,
y con el arco iris impensado
de miriadas infinitas de colores,
he cincelado tu alto perfil en la luz
sin gama, sin espectro ,
misterioso silogismo
que, de negaciones bosquejadas,
te embauca

No limites tus visiones instantáneas
a la fragmentación involuntaria
de lo cósmico en el panal inconcluso
de lo exacto
Sé la sed cuando las aguas abunden,
el pan enmohecido y despreciado
cuando las hambres arrecien

No importa qué sueños o qué actos hayas
contabilizado en el contador de tus logros
o en el banco sin caudal de las esperanzas
No temas por el día que aún está por venir,
por la necesidad que, insoportable,
pretenda depararte el mañana :

NO EXISTE...

Esta es
la única verdad que clarea por el cielo y la tierra

Estamos en el seno imperceptible
del haz empírico e indimensionable de lo divino
Crepitamos, lenguas de fuego,
mientras trenzamos fe, esperanza y caridad
con las manos impolutas del hombre nuevo
que acaba de ser proyectado

Heme aqui pues, porque vengo a renacerme,
ahora y en ti, para configurar las órbitas exegéticas
que emanciparán las glorias del Verbo...

Heme aqui pues...
...Ábreme el corazón que llevo prisa



Rosa Iglesias
6 sept 2011

2 comentarios:

María García Romero dijo...

Un poema donde la palabra cobra toda su fuerza y su inabarcable dimensión. Una joya mística.
El cierre,ábreme el corazón que tengo prisa, es de antología hermana...!
Abrazos, siempre:
María

Rosa Iglesias dijo...

Cuando tú lees conviertes en oro los herrajes de mis versos
Gracias por estar , siempre, María, mi hermana del corazón

Besos mil